Este tema está marcado por sonidos graves y profundos desde
sus primeros segundos, incluso llegan a sentirse envolventes. Y no solo
hablamos del bajo y la guitarra que van marcando este ritmo, también la voz de
Mark Winters es capaz de crear este ambiente que se siente profundo, su voz es
quien va marcando estos ritmos graves y otros que, por momentos, logran sonar más
luminosos.
El minuto 1:28 logra erizar la piel, porque nos quedamos
solo con la voz de Mark, grave, pero atrayente, de ese tipo de voces que de
inmediato captan la atención por la forma en que se desenvuelven. Después tenemos
esa guitarra que va marcando el ritmo con ligeras notas. Y en el minuto 2:23 la
canción suena como si saliera de un reproductor de vinilos, marcando un tono
clásico en su sonido. Esta canción atrapa tanto por la ingeniosa producción,
como por la voz de su intérprete. Un tema que de inmediato se va a convertir en
uno de tus favoritos.
¡En esta canción hay un sentido de profundidad muy marcado!


0 Comments